jueves, 10 de octubre de 2013

Sapo Cuarto. (o sapo cuatro palitos)




¡Los Reyes son los sapos! Hablando de verdades y leyendas urbanas, quién no ha escuchado aquello de: los Reyes son los padres. ¡Ay! ¡Cuánta ceguera sobre la monarquía! Si no lo han visto seguro que lo han vivido, así que prepárense para este especial de sapos de lujo y coronas.La historia empieza así:

Pasando el año nuevo viene la ilusión de los regalos de Reyes (fomento o no del capitalismo esa no es la cuestión), cuando estás en una relación (que no tiene el título oficial porque el sapo en ésta cuestión, que es la que nos atañe, lo pide así), tú te rompes la cabeza para buscarle un regalo (porque, claro, él te tiene un regalo de Reyes, por supuesto). 
Todo comienza haciéndote sentir una reina, llevándote a cenar a un sitio que no conocías y al llegar a casa, tú ,ansiosa porque vea tu regalo. Que note lo que te has esmerado en hacerlo. Buscando el regalo más original para que sólo verlo, sus ojos reconozcan que has tardado todo un día de filigrana con tutoriales en el youtube, has perdido las yemas de los dedos (y la paciencia) y te has quemado con la pistola de silicona o se te han quedado pegados los dedos con el superglue. Bueno, de repente, el misterio se desvela: el rey, el único, es el que está ahí contigo y te mira con esos ojitos coquetos mientras dice: “yo también te traje algo”. ¡Ay, ay, ay, ay! Dice tu corazón, saltando de emoción y olvidando a Melchor. A esto le agregamos el “no mires” y ya tu imaginación vuela como ningún ave registrada. Mientras tu cabecita loca hace historietas variadas, sientes una caja enorme sobre tus piernas y su “¡Abre los ojos!” te baja del reino onírico para meterte en el reino monárquico.¡Sí, es un rey! Y está contigo, y tú ya te ves con corona de esmeraldas y zafiros. Bueno, aquí viene la parte que todos esperábamos: Abrir la caja. 
Yo por el tamaño y la forma, creí, que sería un vestido para nuestra siguiente cita. (Por aquella época yo trabajaba de camarera, menciono esto, a raíz del regalo). Cuando abro la caja con expectación descubro, ¡sí!¡Una bandeja! Mis ojos miraron a todos lados pensando que alguna cámara oculta saldría, seguida de muchos figurantes o bien yo despertaría de mi reino onírico. 
Mi rey me miraba orgulloso con su seguida pregunta de ”¿te gusta?“ Qué sapos se responde a eso. ¿Las bandejas te pueden gustar? ¿Qué dices?: “¡Uy, sí! ¡Me encantan las asitas del mismo material! Y se ve que es fácil de limpiar”. Qué me están contando ¡Ah! Pero no os desaniméis que cuando tú crees que lo has bajado a la categoría de príncipe, te dice “todavía hay más” y saca otra cajita donde seguro no cabe ninguna otra bandeja, y dices, bueno, he sido dura, si mi rey me adora, es perfecto. Así, vuelve a su trono y tú a tu reino monárquico. Aquí te olvidas de Gaspar. 
La caja esta vez es pequeña, como un estuche. La imaginación de nuevo hace de las suyas y viaja a la velocidad de la luz. ¿Qué será? ¿un foulard? ¡No! Sabe que no te gustan. Unos guantes. Sí. Casi seguro.¡uy! ¿Y si es una bayeta para limpiar la bandeja? Tranquilos. Sí, ya, ya. Abramos la caja.  
Y aparece un bonito par de calcetines. Mmmm, gracias. Definitivamente, lo bajas a la calidad de lacayo. Pero, ¡será sapo!, Primero una bandeja y ahora unos calcetines. Pero como no hay uno sin dos ni dos sin tres: “Hay una cosita más”. ¡Ay! ¿Ven? Si es un rey maravilloso, Ahora sí viene el regalo de verdad. Nuevamente a su silla de oro, adiós Baltasar, y una cajita te hace por descarte saber que nada puede ser peor que una bandeja y un par de calcetines. De hecho se siente como un estuche. ¡Oh, cielos! ¿Y si es un collar o una pulsera en plan compromiso?. Bien, aquí vamos. Abrir la caja.¡Oh! Qué bonita…¿regleta? Sí, sí, de esas para varios enchufes. Esto ya llegó al límite.

Si un sapo te hace este tipo de regalos, no es un rey, ni un príncipe, sino sólo un sapo, que no sabe que está con una reina, y una reina no necesita regalos, sino que la reconozcan como la reina de su corazón que es el único reino que nos interesa.  
¡Siguiente!
                                                     Merlina Brujas 

lunes, 7 de octubre de 2013

Cerrada por reforma .

Fuera llueve, el cielo está gris, empieza ya a hacer fresquito.
Será el clima que me afecta tanto porque por dentro me siento igual de triste.
Normalmente dejo pasar el “tiempo histórico” para ver las cosas como espectadora, conseguir sacarle el lado irónico de la situación, pero hoy no, necesito desahogarme.
He sido engañada.
Me han hecho sentir como una loca, pesada, obsesionada, agobiante, como si la “equivocada” de la historia fuera yo .
Después de luchas interiores, de evaluaciones duras hacia mi, hacia mi manera de ser , preguntas sin respuestas ,tristeza , impotencia , búsqueda detallada con lupa de reconocer y admitir mis errores para aprender,  y lo confieso , lloriqueando un poquito , descubro que: he sido simplemente engañada!
La culpa no fue mía , la culpa fue de mi jodido don de atraer como un imán los peculiares, los excéntricos ,los fríos ,  los problemáticos, los que le gusta, les encanta marearte, pues habéis entendido …los raros! .
Si porque el chico con lo que me había ilusionado tanto, era todo esto añadiendo un pizca abundante de egoísmo.
Me pregunto si merece la pena por unos pocos momentos de euforia desequilibrarme tanto y sentir como me siento ahora …un puto experimento de un chico que está enamorado de otra que no lo quiere ,si querido, porque ella no te quiere porque no hay ninguna excusa para que no esté contigo, somos así de sencillos los que tenemos corazón!. Pero él prefiere un fantasma idealizado que a una chica en carne y huesos con sentimientos, miedos, alegrías, tristezas que quiere conocerlo y quizás avanzar o quizás no, pero por lo menos le encantaría intentarlo.
Entonces me viene a la mente una parte de un libro llamado “LA NOVENA REVELACIÓN” de James Redfield ; un coñazo de libro pero merece la pena leer solo lo que os cito y que encuentro absolutamente iluminante .

CAMINAMOS ALREDEDOR DE UN SEMICÍRCULO. NOS PARECEMOS A LA LETRA C. SOMOS MUY SUSCEPTIBLES A UNA PERSONA DEL SEXO OPUESTO, ALGÚN OTRO SEMICÍRCULO, QUE APARECE Y SE UNE A NOSOTROS, COMPLETANDO EL CÍRCULO, Y NOS BRINDA UNA OLA DE EUFORIA Y ENERGÍA QUE DA LA SENSACIÓN DE PLENITUD QUE PRODUCE UNA CONEXIÓN COMPLETA CON EL UNIVERSO. EN REALIDAD, NO HICIMOS OTRA COSA QUE UNIRNOS A OTRA PERSONA QUE TAMBIÉN BUSCABA SU OTRA MITAD AFUERA
ÉSTA ES LA CLÁSICA RELACIÓN DE DEPENDENCIA, CON PROBLEMAS IMPLÍCITOS QUE EMPIEZAN A APARECER ENSEGUIDA.
EL PROBLEMA CON ESTA PERSONA UNIFICADA, ESTA O QUE LOS DOS CREEN HABER ALCANZADO, ES QUE HICIERON FALTA DOS INDIVIDUOS PARA HACER ESTA SOLA PERSONA, UNA QUE APORTA LA ENERGÍA FEMENINA, Y LA OTRA, MASCULINA. ESTA PERSONA ÚNICA TIENE POR CONSIGUIENTE DOS CABEZAS, DOS EGOS. AMBOS QUIEREN MANEJAR A ESA PERSONA ÚNICA QUE CREARON, Y ENTONCES, IGUAL QUE EN LA INFANCIA, CADA UNO QUIERE MANDAR AL OTRO, COMO SI EL OTRO FUERA ELLOS MISMOS. ESTA CLASE DE ILUSIÓN DE PLENITUD SIEMPRE ESTALLA EN UNA LUCHA DE PODERES. AL FINAL, CADA INDIVIDUO DEBE DISMINUIR AL OTRO E INCLUSO INVALIDARLO PARA PODER MANEJAR A ESE YO TOTAL Y LLEVARLO ADONDE QUIERE IR. PERO, POR SUPUESTO, ESO NO FUNCIONA; AL MENOS YA NO. TAL VEZ ANTES, UNA DE LAS PARTES ESTABA DISPUESTA A SOMETERSE A LA OTRA: EN GENERAL LA MUJER, A VECES EL HOMBRE. PERO AHORA ESTAMOS DESPERTANDO. NADIE QUIERE YA SER ESCLAVO DE OTRO.
PRIMERO DEBEMOS COMPLETAR EL CÍRCULO EN NOSOTROS MISMOS. TENEMOS QUE ESTABILIZAR NUESTRO CANAL DE COMUNICACIÓN CON EL UNIVERSO. ESO LLEVA TIEMPO, PERO DESPUÉS YA NO SOMOS SUSCEPTIBLES DE VOLVER A CAER EN ESTE PROBLEMA Y PODEMOS GOZAR DE LO QUE EL MANUSCRITO LLAMA UNA "RELACIÓN SUPERIOR". CUANDO, DESPUÉS DE ESO, NOS CONECTAMOS ROMÁNTICAMENTE CON OTRA PERSONA, CREAMOS UNA SUPERPERSONA... PERO SIN APARTARNOS DEL CAMINO DE NUESTRA EVOLUCIÓN INDIVIDUAL.


Pues, dejarme un poco de tiempo para completar mi circulo hasta entonces …cerrada por reforma .
                                                         La Italiana

jueves, 3 de octubre de 2013

Sapo tercero .

 


Leí la novela de Mary W. Shelley: “Frankenstein”, en el cole, a petición de la profesora de literatura. Bueno, a “petición” obligatoria para examen, claro. Sin embargo, la idea de “construir” un ser humano a nuestro gusto, a ver, esto ya es un matiz propio, me pareció muy interesante. Como estar en un laboratorio sin riesgos de explosiones ni mezclas peligrosas.
¿Te has imaginado a tu príncipe azul? Bueno, ¿es azul? Yo voy a contarles de mi  saponstein.
Mi saponstein (el ideal, ¿eh?, que luego del ideal a la realidad dista un camino de aquí a Japón) es de piel tostada, lampiño, de ojos negros y grandes, que extrañamente se “achinan” cuando sonríe, porque ahí estriba el poder de mi saponstein: en su sonrisa. Una sonrisa que puede hacer que el mundo se congele, que la gente desaparezca y que me mueva en un pedestal y con un halo de princesa.
Cuando creía no ser ni autora de ningún libro y mucho menos Química efectiva, ¡saponstein apareció! ¡Sí! ¡Sí! Con uniforme de camarero, con pajarita negra y un chaleco mostaza que realzaba su piel tostada, una plaquita a la izquierda, con su nombre que además era original y precedía la siguiente leyenda: “estoy para servirle” . ¡Qué más se puede pedir! Al principio, yo creía que era el encanto lugareño lo que caracterizaba al saponstein que había cruzado mi cuento.
Cuando por las mañanas me recibía con un “good morning princesa”  aliñado con esa sonrisa tan encantadora,  yo sentía que flotaba entre nubes. La gente se eliminaba automáticamente y sólo existía yo frente al perfecto “saponstein”. Lo único que me faltaba era romper el hechizo.
Intercambiábamos notitas clandestinas porque en el trabajo nadie podía ver el idilio químico que estaba surgiendo entre nosotros. Una sonrisa suya podía hacerme sentir creadora, inventora, descubridora, luchadora o lo que me pidiera que fuera.
Un día, por fin quedamos en una cita oficialmente fuera del trabajo.
La cita perfecta:  un mirador de la ciudad,  aquella sonrisa, y yo sintiendo que estaba a punto de romper el hechizo; un beso haría que saponstein se transformara en el príncipe azul que tanto había buscado y que había tardado en encontrar porque lo había buscado siempre azul y era mostaza ¡claro!. 
Con el fondo de luces de la ciudad, nosotros en el punto más alto y música a modo de banda sonora del coche, yo empecé a sentir frío. La noche era fresca, así que saponstein me ofreció su chaqueta, y al ponérmela, tiró de ella atrayéndome hacia él. Yo, embelesada con esa sonrisa que hacía desaparecer el frío, el hambre y todos los males, me deslicé como en un tobogán hacía su boca. En mi cabeza transcurría mi vida como en una tabla periódica: soledad, abandono, corazón roto, y demás  elementos que hacían una fórmula caótica. Besaba a mi saponstein y experimenté calambres en la lengua, imagino que iguales a los que experimenta el atleta después de mucho tiempo sin ejercitarse,  pero yo, paciente esperaba que comenzara la transformación de mi saponstein. Mi creación. Y así fue. De su boca salieron moscas que borraron mi sonrisa:
Soy divorciado, (su piel tostada me pareció más amarillenta) tengo una hija, (yo ya no sería la niña de sus ojos) ahora tengo novia (su rostro se volvió el de un reptil)  y (palma de oro: ) tengo 20 años. 
Saponstein resultó ser un sapo de charco. 
Yo le doblaba la edad, podía ser la hada madrina del cuento, o la madrastra, o la bruja. Aquella noche se rompió el hechizo antes de medianoche. Será que en aquellos sitios no conocen el cuento de Cenicienta, o mejor dicho, todo ocurre una hora antes. Pero, seguramente tampoco saben que Cenicienta escribe en una tabla periódica o en un blog sobre sus creaciones fallidas con sapos del montón.
¡Siguiente!
                                                    Merlina Brujas

martes, 1 de octubre de 2013

Se acabó

Todo lo que yo haga, antes ya tu me lo hiciste, 
y ahora que quieres conmigo, si tu para mi no existes. 
Aún yo soy mejor persona, pues no quiero hacerte daño, 
solo sé que no te quiero, mi amor se fue con los años. 

Se acabó, 
porque yo me lo propuse y sufrí, 
como nadie había sufrido, y mi piel, 
se quedo vacía y sola 
desahuciada en el olvido, y después 
de luchar contra la muerte, empecé 
a recuperarme un poco, y olvidé 
todo lo que te quería, y ahora ya 
y ahora ya mi mundo es otro. 

Tú no me vengas con pamplinas, ni me pidas que te ayude, 
cuando te necesitaba, yo jamás a ti te tuve. 
Ni te quiero ni te odio, quiero bien que me comprendas, 
que eres uno más de tantos, que yo nunca conociera. 

Se acabó, 
porque yo me lo propuse y sufrí, 
como nadie había sufrido, y mi piel, 
se quedo vacía y sola 
desahuciada en el olvido, y después 
de luchar contra la muerte, empecé 
a recuperarme un poco, y olvidé 
todo lo que te quería, y ahora ya 
y ahora ya mi mundo es otro.


                                                         Maria Jimenez



jueves, 26 de septiembre de 2013

El encuentro .

Era una noche calurosa de verano cuando lo conocí .
La verdad que ya nos habíamos escrito dos meses enseguida , mails diarias como piezas de un puzzle recomponían nuestro pasado, nuestro carácter , nuestras manera de ver la vida descubriendo como se encajaban algunas perfectamente, otras … habían que limarlas .
Faltaba solo la pieza final …el encuentro .
Cómplices la noche cálida, unas cuantas cervezas y una buena conversación llegamos hacia el portal de mi casa, con el corazón palpitante por el deseo de un beso que no tardó en llegar.
El ascensor subía lento, demasiado lento indiferente a nuestro creciente deseo.
Entramos en casa, lo invité a una copa, para darme el tiempo de disfrutar esté mágico momento de cortejo.
Me gusta que me desnuden lentamente, sin prisa, con calma, preludio cruel de una tempestad de sensaciones.
Quiso darme un masaje relajante, me quité la camiseta , desabrochó mi sujetador para que sus manos se movieran sin obstáculos en mis hombros, de arriba a abajo… lentamente, en mi espalda ,de arriba a abajo… sensualmente, de arriba a abajo, rozando suavemente mi costado con las yemas de sus dedos , produciéndome placenteras descargas eléctricas. Levante un poco el busto para que sus manos deslizaran hacia mis pechos que agarró con fuerza dejándome mareada por la emoción. Me di la vuelta necesitaba su lengua en mi boca. Le quité la camiseta necesitaba tocarlo, su cara, su pelo, su cuello, sus hombros, luego su pecho varonil, la punta de mi lengua acompañaba mis manos en una danza erótica sin fin. Lamí sus pezones bajando lentamente hacia el ombligo en círculos voluptuoso, le mordisquee el vientre provocándole un escalofrío al pensamiento de lo que iba a pasar…

BIP BIP BIP….

Son las 9 de la mañana, esta noche tengo el encuentro …

                                                                               La Bambola 

lunes, 23 de septiembre de 2013

SER MARICÓN..... ESTÁ DE MODA!?!?

Yo aún recuerdo cuando ser maricón estaba prohibido en este país, y ahora..... ahora estamos más de moda que la tortilla de patatas en este país, que es de toda la vida! Todo el mundo quiere un maricón en su familia, en su grupo de amigos o entre sus compañeros de trabajo: da solera, da prestigio, da.... la risa!!!

En realidad no sé cuán de moda podremos estar cuando: las mujeres (heteros) nos odian porque les quitamos a “los mejores” chicos; los hombres (heteros) nos odian porque follamos más que ellos, en cantidad, calidad y facilidad; las lesbianas nos odian....porque odian a todo el mundo y punto! e incluso entre los propios maricones la maldad abunda (¿nunca han oído hablar de las “maricas malas”?!?!? pues no es un mito, existen de verdad!!!!)

Aún así.... estamos de moda! porque somos altos, somos guapos, somos divertidos, somos ricasyfamosas..... ESO SÍ QUE ES UN MITO!!! también hay maricones bajos, feos, aburridos y pobres, pero claro! esos maricones son anónimos y nadie los conoce como maricones, se les conoce como “el bajo de la oficina”, “el feo del pueblo”, “el aburrido del grupo” o “el pobre” (y ni siquiera “el pobre maricón”,no! “el pobre” y punto!)

Así y todo.... todo el mundo quiere un maricón en la familia. Qué árbol genealógico que se precie hoy en día no tiene una rama rosa!?!? y si por un casual no lo hay (o no se sabe), se inventa! y el pobre tío solterón (solterón porque era bajo, o feo, o aburrido, o pobre o incluso todo eso a la vez) pasa a ser “la oveja rosa” oficial de la familia! si ej que....... ya no hay respeto por nada!!!

Qué grupo de amigos no cuenta ahora con un mariquita entre ellos!?!? y si no lo hay, se busca uno, se adoptan dos o se compran tres! será por maricones! Si es que ahora somos una plaga, coño! Antes no había manera de salir del armario, pero es que ahora...... todos parecen maricones: los mariquitas parecen maricones (bien!), pero es que los heteros también parecen maricones (mal!); hasta los perros (pobrecitos) parecen mariquitas, con esos estúpidos lacitos rosas en la cabeza (mal!). Yo creo que hasta las lesbianas parecen maricones sobrevenidos!!! (mal, mal, mal!)

Incluso las madres, que antes los protegían (madres protectoras), ahora los anuncian a bombo y platillo como un trofeo cualquiera:

       FULANITA.- Y cómo están tus niños, Mengana!?!?

      MENGANITA.- Ah! qué te voy a contar, Fulana! El mayor se ha separado, qué decepción! es como su padre! pero el pequeño se me ha hecho “GAY”, y estoy encantada: me limpia, me lava, me friega, me cocina..... si hasta viene conmiga a comprar trapitos!!! Ese sí que ha salido a mi!!!

Hombre, un poco de “normalidad” no viene mal, pero eso de ser el centro de atención, así de repente..... da al traste con todo el morbo de antes de ser “normales”. Aún recuerdo con nostalgia esa extraña sensación en el estómago cuando te acercabas a la puerta de un local de maricones, mirando a un lado y a otro para que nadie te viera entrar, y una vez dentro..... BUM! la debacle! Pero.... ahora!??? Ahora entras en un local de maricones y te encuentras con tu panadera, con tu vecina, con tu prima la de Cuenca y  HASTA CON TU MADRE!!!:

       MADRE.- CARIÑOOOOO! VEN! QUE QUIERO QUE CONOZCAS A UNA AMIGAS MIAS! -Te dice con una sonrisa de oreja a oreja introduciéndote en su grupo, mientras te susurra al oído: Podías haberte puesto hoy la camisina que te regalé, coño! tú que siempre vas hecho un pincel, vas hoy y te vistes con andrajos.

       Y es que uno ya no puede con tanta presión social, coño! Mira que yo nunca quise “curarme” y ser hetero, pero ahora..... ahora me lo estoy pensando!


Fdo:
      GAY GUY (EL MARICÓN DEL PUEBLO)

jueves, 19 de septiembre de 2013

Sapo segundo .

 
¿Alguna vez te has planteado que a tus vein…trein…cuar… y tantos años, falta “algo” en tu vida?.
“Algo” que te “invita” a sentarte en la mesa de los niños en las bodas de tus amigas; “algo” que en un restaurante resulta incómodo cuando te preguntan ¿mesa para uno? mientras giras a ver si hay “algo” más que no hayas visto porque lo obvio es obvio.       
Pues yo estaba así, en un sitio en el que lo único que había alrededor era agua y platanares. Carente de mi “algo” intentaba encontrar un sitio con el famoso wifi que me mantuviera en contacto con el mundo continental.  
El “único” sitio donde podías hacer esto era en el ”único” bar que sin ser un oasis en medio del desierto, bien podría describirse como tal. 
En lugar de tapa podías enviar un mail, revisar el feiss o enterarte de las noticias. En todo este animado mundo sólo podías toparte con cuatro personajes: el dueño del bar, su esposa, (ambos alemanes de piel avejentada y enrojecida por tanto sol), un jubilado que le hablaba en alemán a su perro que también parecía jubilado porque caminaba casi reptando y yo. Sí, yo. Que sin hablar alemán, sin ser jubilada y sin tener perro me faltaba “algo”. 
Mientras intentaba mantener un hilo cibernético con mi vida social, el dueño del bar me acercó una caña con la seguida frase de película “la invita el caballero”. Mi cabeza temía que fuera el hombre del perro, porque yo podría parecer su nieta, y asomé la mirada de entre el portátil temerosa para descubrir ¡oh, sorpresa! A un lozano joven moreno y sonriente que levantaba su bebida para brindar conmigo. 
Yo aún desconfiada agradecí la caña y seguí mi labor. Una caña se convirtió en dos. Dos en tres, tres en cuatro, y así hasta ocho y muchas risas. Complicidad, número de teléfono y la jugosa promesa de ser mi guía turístico en aquel sitio me hicieron sucumbir a “algo”. 
“Algo” que sentí en mi interior, como mariposeo de quinceañera cuando te gusta algún chico. 
Ya con este “algo” el sitio rodeado de agua y platanares, comenzaba a tener un “algo” especial. 
“Algo” estaba cambiando. Ya  no me preocupaba tanto por mantener al día mi vida “on line”. 
El guía turístico resultó ser perfecto: restaurantes con”¿mesa para dos?” , discotecas, playas, poblados, paseos de ensueño.
Pero en todo paraíso también hay tormenta y este no fue la excepción. 
Me trasladaban del trabajo a otro sitio y mi guía turístico no estaba en la ciudad. Me parecía poco cortés y cercano darle la noticia por teléfono o por mensaje, así que preferí ir a ver a su hermana (que trabajaba en el mismo sitio que yo) y dejarle una carta “algo” romántica, que permitiera que la guía turística y no turística que planeábamos “editar”, continuara. Cuando coincidí con su hermana, le di la noticia de mi traslado y le pedí que le entregara la carta a su hermano. 
En ese momento ella agregó la palma de oro de este relato: “Claro, es que está tan ocupado con la boda”. 
Yo puse cara de “algo” seguramente porque la siguiente intervención de esta chica fue :
“No te había dicho nada ¿verdad?” 
Intenté resolver rápidamente: ¡Claro! “Algo” me había contado. Bueno, debo irme.
Tomé el vuelo sin remordimiento, con cara de “sí viajo sola y ¿qué?” con lo que evité que me hicieran la pregunta.
Si “algo” se aprende de ésta anécdota, es que cuando sientas que “algo” falta, amiga mía, mejor que falte y no que sobre. Porque definitivamente yo prefiero mesa para dos, y no mesa para tres.
¡Siguiente!
                                                   Merlina Brujas

lunes, 16 de septiembre de 2013

3 por lo menos



Este verano , después de muchas reuniones alcohólicas entre amigas, hemos redactado la regla de los “3 por lo menos”.
La regla consiste en no salir con un solo chico al que dedicaríamos todo nuestro tiempo , nuestra ilusión, esperanzas , tendríamos que dedicarnos a tres a la vez…por lo menos .
Esto nos alejaría de inútiles  decepciones, porque si no te contacta uno, no recibes el mensaje del otro, seguro que el tercero haría la una o la otra cosa o a lo mejor… las dos a la vez!
Así fue! Fuimos a las fiestas de la Paloma en la Latina a lucir nuestra piel morena, nuestros vestidos de “ataque”, con las mejores sonrisas y las peores intenciones . Queréis guerra señores? Aquí la tenéis!
GRAN ÉXITO!
Los hombres se acercaban como abejas a la miel .
Gracias a unos minis de cerveza fría que subían rápido a la cabeza por culpa del calor, nos soltamos en bailes propiciatorios .
La verdad que no me acuerdo de mucho… sé sólo que al día siguiente tenia “3 por lo menos” que querían quedar conmigo!
Misión cumplida!
Suerte que en el whatsapp aparecen las fotitos de la gente que te escribe …porque hubiera tardado mucho más en recomponer en mis débiles recuerdos, los diferentes encuentros!
Sé que os estaréis alegrando por mí! La Italiana por fin…La Italiana qué guay …La Italiana va a ser mi ejemplo…
Parad parad! Porque….la cagué!
Sí!
Tenía a “3 por lo menos” chicos que iban a por mí , y qué hice yo? Aposté por uno!
Lo sé , lo sé , soy la peor! Mucho hablar y miradla monógama hasta los huesos, qué antigüedad!
Qué puedo decir para justificarme? Pues…me encantaba!
Guapete, interesante, inquieto , inteligente, deportista, simpático y encima… estaba interesado en mí, se lo estaba currando muy bien …por qué tenía que salir con alguien más? Jooo hace tiempo que no me ilusionaba tanto, por qué tenía que desperdiciar mi tiempo, mi energía, mi pasión con alguien que no fuera él?
Porque , porque, porque …la cagué!
Es que yo tengo mucho tiempo, mucha energía, demasiada pasión pues…a 1 mensaje suyo, 2 míos – a 3 suyos 5 míos  - 8/13/21 pues habéis entendido, una sucesión numérica Fibonacci en toda regla! Hasta llegar al principio de la sucesión : “0”!
Ya, así fue, el hombre que había elegido entre “3 por lo menos ”, desapareció, sin más, sin un porqué , una explicación , ni una excusa de mentira. Yo que me pensaba haber encontrado una persona especial, me di cuenta que lo había hecho yo tan especial por elegirlo entre “3 por lo menos ” .
Y como se dice, de los errores se aprende y si soy una débil mujercita monógama y no puedo seguir la regla a la perfección, os prometo que no me obsesionaré más por el objeto de mi deseo. En lugar de cada mensaje que me gustaría enviar me comeré una golosina, engordaré… pero El será MIO!
                                                      
                                                            La Italiana

jueves, 12 de septiembre de 2013

Cuánto daño ha hecho Walt Disney. (O lo que es lo mismo ¿Cuántos sapos hay que besar para dar con el dichoso príncipe azul?)

https://mail-attachment.googleusercontent.com/attachment/?ui=2&ik=441679df0e&view=att&th=1410cb4b78ba2207&attid=0.2&disp=inline&safe=1&zw&saduie=AG9B_P-vY_fxBs4Y9xFiwkjbDtbu&sadet=1378900736504&sads=gxmpLDl2TW859urKJBf562ELblA
Desde niña fui bombardeada con libros de cuentos según para fomentar mi gusto por la lectura, y, efectivamente, ocurrió. Pero también ocurrió que se grabaron en mis archivos neuronales, la búsqueda constante del príncipe que llegaría en su corcel, que además de ser guapo e inteligente, tendría buen gusto, pues me elegiría a mi como dueña de su reino (IKEA). Lo que esos cuentos no detallan, es qué pasaba en realidad por la cabeza de las hermanastras, que también siendo princesas muchas de ellas, se quedaban solas y sin cuento. Imagino que si tú eres princesa Disney, hermanastra, bruja, madrastra o hada, éstas historias te llegarán a la fibra mágica, y quizá reconocerás algún sapo que se ha atravesado por tu cuento.  Bueno, pues a reír y a comprobar que cualquier parecido con tu cuento, ¡NO! ¡No es pura casualidad!.




Sapo Primero.

Lo conocí porque era portero. No de fútbol sino de un garito que además de ser mi favorito, estaba frente a mi casa. Una noche, nos lo presentó el dueño del bar, entre alegorías de chupitos embellecedores y sin omitir, por supuesto, los dos besos de protocolo. Primer contacto: olía tan bien y sonrío de una manera tan especial, que sí,sentí el pinchazo de la Bella durmiente y el hechizo comenzó.

No terminó la noche y se acercó directamente para invitarme una copa en otro sitio cuando saliera de currar. Yo miré a mi amiga buscando complicidad para ir juntas, pero mi amiga viendo el panorama hizo un Houdini y desapareció para propiciar la "cita exprés”. Efectivamente: baile, copa, besos, manos traviesas y número de teléfono.
El primer argumento del sapo fue un “yo no busco relaciones serias”, argumento que a mi en su momento me hizo estrecharle la mano como quien cierra un trato. 
Yo,qué quieren que les diga, después de ser como Blanca Nieves, siempre rodeada de tíos que nunca daban la talla, pues por fin creía encontrar algo que me llenaba más, y con el estilo de vida que llevaba estaba bien. Trabajaba todos los días excepto los lunes, tenía más de dos trabajos, y el tiempo no era lo que más me sobraba. Era un buen chollo.
Quedabas con alguien que te gustaba, intercambiabas placer y cada quien a su casa. Gran ganga diría McNamara.Todos los fines de semana y los lunes se convirtieron en mis días favoritos. Llamadas de teléfono y mensajitos (porque ahí no existía aún el “guasa”) hicieron que en mi cabeza y en mi corazón por más que yo me la pasara como Cenicienta, limpie y limpie, es decir, borrando lo que estaba empezando a germinar, pasara lo obvio: empecé a sentir algo más por él. Aquí cabe mencionar que cambió de trabajo el sapito en cuestión y llegaba en su corcel a recogerme al trabajo. 
¡Qué mejor recompensa que ver a tu objeto de deseo esperándote a la salida del trabajo! Aunque el corcel fuera de un color chillón, música chumba chumba y sólo le faltara rebuznar, que diga, relinchar. 
Mi cabeza y mi corazón discutían mucho porque  me negaba a reconocer lo que ya era inevitable: me había enamorado, pero me sentí tonta por el argumento aquel de “yo no busco relaciones serias”. A mi me quedaba muy claro que después de dos años con esta dinámica, los lazos se habían estrechado y la relación evolucionado. Cuando intenté plantear la situación para obtener título nobiliario de reina y “noviliario” de novia, primero por teléfono obtuve un “si lo que tú necesitas yo te lo puedo dar, yo te lo daré”, y en persona fue un mareo y un paseo por la dialéctica que me hizo entender que esto no avanzaba para ningún lado. Con dolor y sin ver cambios, le dije que no me llamara más.Que debíamos alejarnos. Que debíamos continuar nuestras vidas (cada quien su cuento).
Encontré un trabajo fuera de la ciudad y lo acepté. 
Por cuestiones de estas que sólo ocurren en un cuento donde se busca un príncipe, volví a coincidir con el sapo seis meses después, quedando e intentando frenar mis sentimientos hacia él. Él por su parte, yo notaba que se intentaba acercar y yo sólo intentaba pensar en el invierno o en el iceberg más grande de la Antártida. 
Pero los cuentos son así, se descubre la verdad, y eso pasó. 
No pude ocultarla más y le dije que lo había extrañado mucho, que lo había pasado muy mal sin él y las lágrimas no faltaron. No, no sólo mis lágrimas. También las suyas. Porque los sapos también lloran. Cuando me dijo que él también lo había pasado mal y que si no me había buscado era porque yo se lo había pedido, sí, sí, sentí que el maleficio de la bruja se rompía y el sapo se volvía príncipe. (Un momento, que aún hay más cuento. Dicen que los animales más obedientes son los cerdos, luego los delfines, y luego los perros. Yo pondría en primer lugar a los sapos, al menos ya comprobamos que si les dices “no me llames” no te llaman. “No me busques” No te buscan. “Fóllame” te follan. “Bésame” te besan. No sé por qué no se me ocurrió decir “cómprame ese piso”.Esto sólo como nota informativa.)
Ya en el portal de mi casa, el silencio fue nuestro código, y yo embelesada por lo bello de mi sapo que empezaba a tener atributos de príncipe (otra nota informativa: al contrario de lo que todos creen, hay príncipes que no usan Pantene, porque efectivamente, ¡son calvos!, y ahí, ahí mismo, estriba el encanto) dijo las palabras mágicas: “TE AMO”. Yo sentí que había triunfado como los Chicos. (Que nunca pusieron una banda sonora a Disney pero hubiera quedado muy bien.)
Yo tenía que volver a irme de la ciudad por seis meses más pero él prometió ir a verme. Al menos llamadas y mensajitos no me faltaron. Cuando consiguió el permiso en su trabajo para tener cuatro días e ir a verme no pudo sino ya romper el hechizo.
El mismo día del arribo, yo preparando: vestidito resultón, botellita de vino especial que tuve que ir a conseguir a una vinoteca a 10 kms.  de donde vivía, sábanas nuevas, limpieza de la casa, que diga palacio, extrema, y todo para recibir la palma de plata: “Quiero que tengas presente que el que va a verte es tu amigo, porque yo no quiero nada serio”. Agregó que se había enamorado de una tía de su nuevo trabajo y que realmente le gustaba. Yo me deslavé y mi sonrisa se destiñó. Acababa de besarlo y de príncipe top manta, pirata y calvo, se convirtió de nuevo en sapo. Se alejó dando saltos en su corcel tuneado y escuchando su música  de subidón. 
Después de todo, nuestros cuentos nunca podrían coincidir, yo soy la princesa del cuento de ayer (¡Ay! Antonio Vegas) y él era sapo de cuentos bacalas. 
Hay combinaciones que no son buenas aleaciones. 
Pero yo me quedo con los sentimientos que este sapo logró en mi. Me descubrí más princesa que nunca o mejor dicho, más reina que nunca. Y reina de corazones: “Que le corten la cabeza”. 
Sólo recordé a Lorena Bobbit y la justicia que hizo con su marido.
¡Siguiente!

                                          Merlina Brujas

lunes, 9 de septiembre de 2013

Las cosas que tenemos en común


Las cosas que tenemos en común son 4.850
Las cuentos desde siempre, desde que me dijiste
"Pero vamos, así que también tu eres de  los años 60?!”
Tenemos dos brazos, dos manos, dos piernas, dos pies,
dos orejas y solamente un cerebro
sólo la mirada no es igual porque la mía es normal, la tuya es súper bonita.
Las cosas que tenemos en común son facilísimas de encontrar
nos gusta la música a todo volumen hasta que el equipo la pueda aguantar.

Nos gusta Daniele, Battisti, Lorenzo ,los gritos de Prince, The Police
Nos ponemos un CD antes de dormir y a nuestro despertar sigue allí.

Porque cuando yo duermo ... tu duermes
cuando yo hablo ... tu hablas
cuando me río ... tu ríes
Cuando yo lloro ... tu lloras
cuando yo duermo ... tu duermes
cuando yo hablo ... tu hablas
Cuando me río cuando ... tu ríes
cuando yo lloro ... tu ríes .

Las cosas que tenemos en común son tantas que casi asusta, los dos vivimos hace más de vente años y menos de treinta, nos gusta comer, dormir, viajar, bailar, sonreír y hacer el amor, lo ves, son tantas las cosas que tenemos en común que para hacer un lista se necesitarían por lo menos tres horas .

Por lo tanto 
Qué  necesitas más? Para mi ha sido suficiente una hora …

Las cosas que tenemos en común, recuerdas fuiste tu en decirlo “Mira el mismo local, las mismas patatas, el mismo vino!” A cada pregunta una nueva confirmación, un idéntico ritmo de vino y risas, y después la emoción de aquel primer beso, dos labios precisos, perfectos, pegados.
Abrazarte, estudiar tu cuerpo y ver que tu cara era toda roja y descubrir asombrado y emocionado que tenias mis mismos huesos.
Entonces te pregunto : no es suficiente? Que necesitas más con todas las cosas que tenemos en común, no crees que una unión entre nosotros seria perfecta?

Las cosas que tenemos en común son 4.850
Las cuentos desde siempre, desde que me dijiste
"Pero vamos, así que también tu eres de  los años 60?!”
Tenemos dos brazos, dos manos, dos piernas, dos pies,
dos orejas y solamente un cerebro,
sólo la mirada no es igual porque la mía es normal, la tuya es súper bonita...


                                                    Daniele Silvestri


 

jueves, 5 de septiembre de 2013

muchosexinmallorca



Verano 2013.Palma de Mallorca

Por fin de vacaciones! Los que trabajamos parece que vivimos para los fines de semana y las benditas vacaciones.
En tu maleta súper chiquitita siempre hay espacio para un bikini, una toalla, mucha ilusión y expectativas, las mías… muchísimas, tantas que casi no paso el controlo Rynair!

Os cuento todo lo que ha pasado :

.................................................................................................................
.................................................................................................................. pues nada!

Os cuento lo que no me ha pasado:
Por el día temperaturas agradables, sol, mar y mar , playas completamente desoladas todas para mi, increíble para ser agosto , ningún pie en mi boca por falta de espacio.
Ningún niño que grita o tíos blacuchos que juegan a las palas arriesgando a cada golpe de partirme la cara.
Mar limpio, incontaminado como si ningún barco hubiera descargado su basura en la costa o como si este año los ecologistas no hubieran decidido que hay que dejar las algas por salvaguardar el ecosistema.
Y hablamos de las noches. Increíbles!
Íbamos a los restaurantes mas lujosos de toda Palma , sin mirar los precios ni nada , porque curramos pocas horas diarias ganando un montón de dinero.
“Champagne camarero e invite la mesa de a lado por favor”.
Si porque todos en Palma son guapísimos, riquísimos, solteros y hombres de verdad! Nada de niñatos chonis que se quedan todo el año encerrados en un gym para enseñar el resultado de sus esfuerzos en 1 semana de vacaciones.
Tu los invitas a una copa de champán y ellos te invitan a un party en su yate privado.
Así es de sencillo en Palma.
Cuatro hombres por cada mujer, me gustan estas fiestas.
Buena comida, buen vino, buena música…buena compañía.
Si! Cada noche una compañía diferente, tamaños diferentes! pasaban de ser grandes, grandísimos a enormes! Todos fantásticos amantes , muchos preliminares para mi antes de llegar a uno , dos , tres orgamos …AAAAAAAAAAAAAhora he vuelto a Madrid, estoy en mi trabajo de mileurista y sigo soñando sobre lo que NO ME HA PASADO en mis vacaciones …
                                                                         La Italiana





lunes, 2 de septiembre de 2013

De vuelta a (pocosexin) Madrid !

Argrrrr perdonarnos!
La redacción de pocosexinmadrid se ha ido de vacaciones…sin más!
Seguro os estabais preguntando el por qué de este coiptus interuptus literario.
Nuevos novios? Nuevos rollos? Que ha pasado? Que ha pasado?
Pues teníamos que recoger material para pasar el otoño con cuentos novedosos, calurosos, picantes, picaros… alargamos un poco el verano no?!!!


Y vosotros que?
Pocosexinmadrid está abierto a todos los que tengan gana de compartir sus vivencias, algo más que abierto… estaría encantado!

Acuérdate del espíritu de este blog … lo que ayer te hizo llorar, reír, pensar que te pasa sólo a ti , que estas loco, hoy posiblemente puedas ironizarlo,  tomártelo a la ligera y podrías echarle un cable a alguien que lo está viviendo… y ni te cuento del desahogo que seria para ti!
Escribe a: pocosexinmadrid@gmail.com

Que más decir…. que el juego empiece porque hay… pocosexinmadrid…y algo tiene que cambiar!





lunes, 22 de julio de 2013

Cuento de verano - Cap. 1

Ella
Hace un par de días que he llegado a este pequeño pueblo del sur.
Estamos todavía al principio del verano y las casas normalmente vacías, empiezan lentamente a llenarse de gente y ruidos . No se si a la gente del pueblo le gusta está invasión de personas estresadas que llegan de la ciudad.
Bares y restaurantes se animan quitándose la sal de los manteles a cuadros que cubren las mesas de madera, de los cuadros de barcos y veleros , de la red de pescador colgada en el muro .
El olor a puro y a vino casero , deja sitio al olor de Malboro Light y Pinot blanco “Frío, muy frío por favor” .
La casa de mi amiga, donde estoy veraneando y mirándome dentro, es muy bonita, tiene vista al mar-cielo que se unen perfectamente al horizonte en un azul intenso, el aire puro sabe a sal y se te pega a la piel . Amo este olor .
Sonrío pensando en la vista de mi casa , un edificio antiguo blanco que no me permite de ver las estrellas en la noche . Aquí hay muchísimas , todas para mi .
Estoy muy cansada , agotada , hago un esfuerzo cada mañana para levantarme de la cama pronto y darme un paseo solitario por la playa .

El otro día mientras paseaba por la orilla del mar bañándome los pies acompañada de mis pensamientos , un barquito captó mi atención .
El barco era pequeño , de un rojo brillante , se acercó hasta la orilla para proseguir hacia el puerto . Fue un momento , se asomó una cara bonita y el dueño de esta sonrisa abierta me saludó con la mano gritando algo que el viento no me permitió escuchar .
Como una niña empecé a gritar y a saludar con ambas manos levantándolas hacia el cielo , como un ritual ancestral de liberación, como si aquella sonrisa hubiera tocado algo profundo en mi . Fue un momento, el barco siguió su trayectoria predeterminada, me quedé mirando hasta que desapareció de mi vista tragado de la marea , dejándome una sonrisa dibujada en mi boca y la cara roja de la vergüenza por mi pérdida de control .
Me quité la arena pegada a mis piernas , y seguí mi camino solitario y meditativo al borde de mi orilla .

El
Ya llevo horas despierto, pero da la impresión de que el día no empieza hasta que no empieza a rasgarse la noche con las primeras luces… El agua está tranquila, parece un espejo kilométrico, reflejando los primeros naranjas de la mañana. Anselmo, al timón, va rompiendo la serenidad del cristalino río mientras navegamos de vuelta a puerto.
La jornada ha sido dura, vengo apoyado sobre la borda intentando aviar las redes, clasificar la pesca e ir adecentando un poco la embarcación.
El verano está próximo y a veces los veraneantes solicitan de embarcaciones como ésta para saciar su sed aventurera, y a la vuelta, parlotear en la oficina sobre sus hazañas marineras.
A mi me importa bien poco lo que hagan, yo solo quiero ganarme unos cuartos. A veces incluso hecho buenos ratos, cuando el gran señor de la ciudad, acompañado de la menos dama de todas, termina perdiendo el equilibrio y cayendo por la borda. Y la tipa me mira como sabiendo que en el mar, el rey de la jungla de asfalto, se ahoga.

Ya casi llegaba a puerto, y una figura cercana a la orilla me sorprendió, apenas pude ver su rostro, pues el sol, a su postre, oscurecía la figura y solo dejaba ver una silueta. Una cosa estaba seguro, se trataba de una mujer, mejor dicho, estoy seguro de dos cosas, no era de aquí. Iba directa a las pozas del regajo frio. De caerse en ellas las habría pasado jodidas para salir. Así que intente llamar su atención alzando el brazo, y por más que grité, me temo que no llegó a entenderme. Hacia aspavientos y saltaba como si los barriletes le mordiesen los pies. La marea nos fue separando poco a poco y ya fue imposible advertirla. Me giré y seguí con mis labores.

viernes, 19 de julio de 2013

Cuento de verano . - Introducción .



Ella
Caminaba al borde de mi vida, no quieria el sol, por lo menos un rayo de luz.
Este verano voy a cumplir 40 y tengo LA CRISIS .
Empezó todo esta primavera , me fui en uno de mis tantos viajes de trabajo en el extranjero, soy responsable de ventas en una multinacional.
Me gano bien la vida, pero trabajo de sol a sol, no tengo tiempo para mi.
El ultimo viaje fue una experiencia horrible y decepcionante .
Empecé a plantearme muchos asuntos .
Que estoy haciendo con mi vida , no me siento valorada lo suficiente en el trabajo, tengo un piso demasiado pequeño para todos mis recuerdos , demasiado pequeño para todas mis inquietudes, demasiado grande para mi sola .
Después de muchos años rechazando el amor, mi corazón estaba listo… pero mi escudo construido de tantos años de “no me gusta, no me importa, no quiero, mi libertad antes de todo ” seguía cumpliendo su función , protegerme y alejar todos los posibles pretendientes .
Así fue, un día harta de despertarme en la noche con el corazón encogido, tomé las riendas de mi vida , dejé un trabajo estable, subalquilé mi piso y aceptando la invitación de una amiga, me fui a pasar el verano en un pequeño pueblo del sur .


El
Mi vida trascurre con cierta normalidad, nada llama la atención en el pequeño pueblo que vivo, las gaviotas revolotean en la orilla del río, los viejos charlan de épocas mejores y como todos los días que la virgen de los vientos lo permite salgo a faenar. Trabajo en el barco de un sabio marinero que necesita de un tipo joven para las tareas más duras del oficio, apenas gano para costearme lo que gasto en cigarrillos y algún que otro trago. Las mujeres, ellas endulzan la parte de mi vida que el salitre va secando.
                                                                                  
                                                                                  Continuará…